Tras una catástrofe, la vida, la salud física y la salud mental están en riesgo; esta última hay que atenderla de manera temprana y prevenir trastornos graves como el estrés postraumático.
El embarazo adolescente sigue siendo uno de los mayores retos de salud pública en México. Cada año, miles de jóvenes enfrentan las consecuencias físicas, emocionales, educativas y sociales de una maternidad y paternidad temprana, que en muchos casos limita su desarrollo y oportunidades de vida.