Menopausia y perimenopausia: Lo que tu cuerpo te dice
- Dra. Karla Romero

- 5 mar
- 4 Min. de lectura
La perimenopausia y la menopausia son etapas naturales en todas las mujeres, que pueden vivirse con información, acompañamiento y opciones de cuidado personal y médico.

Un tema del que cada vez hablamos más
Durante muchos años, la menopausia fue un tema del que se hablaba poco, casi en voz baja. Hoy sabemos que informarnos es una forma de autocuidado. La perimenopausia y la menopausia no son enfermedades, sino etapas naturales en la vida de las mujeres, que suelen coincidir con años de alta actividad profesional, responsabilidades familiares y decisiones importantes.
Conocer qué cambios pueden aparecer y qué opciones existen para manejarlos permite tomar decisiones informadas, oportunas y alineadas con nuestros proyectos de vida.
¿Qué es la perimenopausia?
La perimenopausia es el periodo de transición previo a la menopausia. Puede iniciar varios años antes del último periodo menstrual y se caracteriza por cambios hormonales, principalmente en los niveles de estrógenos y progesterona.
En esta etapa, el ciclo menstrual puede volverse irregular y aparecer síntomas que a veces se confunden con estrés, sobrecarga laboral o cansancio acumulado.

¿Y qué entendemos por menopausia?
La menopausia se define como el momento en el que han pasado 12 meses consecutivos sin menstruación. A partir de ahí, hablamos de etapa posmenopáusica. La edad promedio de la menopausia en México se sitúa comúnmente entre los 48 y 52 años. Podemos clasificarla de acuerdo a su origen y la edad en:
Menopausia Natural: Ocurre de forma gradual, entre los 45 y 55 años, como parte del envejecimiento normal.
Menopausia Prematura (o Precoz): Ocurre antes de los 40 o 45 años, interrumpiendo la fertilidad.
Menopausia Inducida/Artificial: Es causada por tratamientos médicos, como la extirpación de ovarios (ooforectomía), quimioterapia o radioterapia.
Menopausia Tardía: Se presenta después de los 55 años, siendo más común en mujeres con obesidad.
Aunque cada mujer vive este proceso de manera distinta, los cambios hormonales influyen en distintos sistemas del cuerpo, no solo en el reproductivo, lo que explica los síntomas tan diversos.

Síntomas más comunes
Algunos síntomas frecuentes durante la perimenopausia y la menopausia incluyen:
Bochornos o sensaciones repentinas de calor
Alteraciones del ciclo del sueño
Cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o ansiedad
Fatiga persistente
Dificultad para concentrarse o “niebla mental”
Cambios en la líbido
Sequedad vaginal o molestias/dolor durante las relaciones sexuales
“Infecciones” vaginales/urinarias de repetición
Es importante subrayar que, aunque estos síntomas son comunes, no significa que una deba resignarse o vivirlos en silencio. Existen alternativas para mejorar la calidad de vida de las mujeres, sobre todo porque se encuentran en una etapa productiva, con grandes demandas laborales, familiares y que coincide con la etapa de adolescencia de sus hijos cuando las mujeres son madres y cuidadoras primarias de sus hogares.

Impacto en la salud a largo plazo
Más allá de los síntomas visibles, la disminución de estrógenos influyen en la salud ósea, cardiovascular y metabólica, cambios menos visibles pero clinicamente relevantes. Los bochornos y sudores nocturnos intensos durante la menopausia están vinculados a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, actuando como un marcador de riesgo metabólico y vascular. Estos síntomas vasomotores reflejan disfunción endotelial y se asocian con mayor presión arterial, colesterol alto y riesgo de infarto.
Existe una mayor acumulación de grasa abdominal (fuente de producción de estrógenos aunque a menor escala), aumento de triglicéridos, alteraciones en la glucosa y disminución de colesterol HDL. De forma paralela, las arterias se vuelven más rígidas y vulnerables, lo que acelera el desarrollo de enfermedad cardiovascular.
Aunque esta es la principal causa de muerte en mujeres, muchas no son conscientes de su riesgo, especialmente en etapas tempranas donde la prevención puede ser más efectiva.

El rol del estilo de vida en esta etapa
La evidencia actual muestra que la perimenopausia y la menopausia representan una ventana clave para reforzar la prevención cardiovascular. En este contexto, adoptar hábitos saludables cobra especial importancia:
Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol
Tener una alimentación balanceada, cuidar el peso
Garantizar buenas horas de sueño
Control de la presión arterial, colesterol y glucosa
Mantener una actividad física regular
Entre todas estas estrategias, la actividad física destaca como una de las intervenciones más efectivas y accesibles, con beneficios que impactan no solo al corazón, sino también a la salud metabólica, ósea y mental. Se recomienda realizar al menos 150 minutos a la semana de ejercicios aeróbicos de intensidad moderada, 75 minutos a la semana de ejercicios aeróbicos vigorosos o una combinación de ambos.
Estas medidas no solo ayudan a los síntomas, sino que impactan positivamente en la salud general.

Opciones de manejo médico
Cuando los síntomas afectan de forma importante la calidad de vida, es válido considerar opciones médicas. Entre ellas se encuentran tratamientos hormonales y no hormonales, que deben individualizarse según antecedentes personales, factores de riesgo y preferencias de cada mujer. Actualmente existen varias presentaciones en cuanto a posología, vías de administración y dosificación que facilitan su aceptación y uso.
Por eso, la valoración médica integral es clave: no todas las mujeres requieren el mismo abordaje, ni todas se benefician de las mismas estrategias.
La importancia de hablarlo y buscar acompañamiento
La perimenopausia y la menopausia no deberían vivirse como una pérdida, sino como una etapa de ajuste y autoconocimiento. Contar con información clara y con profesionales de la salud que acompañen este proceso hace una diferencia real.
Hablar de estos temas también abre la puerta a que más mujeres identifiquen sus síntomas a tiempo y sepan que existen opciones.
Tu salud hormonal forma parte de tu salud integral. Informarte, preguntar y tomar decisiones basadas en evidencia es una forma poderosa de autocuidado.

Referencias bibliográficas
North American Menopause Society (NAMS). Menopause Practice Guidelines.
Organización Mundial de la Salud. Salud de la mujer en la mediana edad.
ACOG. Menopause and Hormone Therapy.
Tha American Heart Association. https://www.heart.org/en/news/2023/02/20/la-menopausia-y-su-conexion-a-los-riesgos-de-enfermedad-cardiovascular
Sobre la autora
La Dra. Karla A. Romero Mora es médica especialista en Medicina Interna, con posgrado en infección por VIH y amplia experiencia clínica en atención a mujeres adultas. Se ha dedicado por más de 15 años a la atención integral de pacientes y a la divulgación médica, con especial interés en la prevención, la educación en salud y el acompañamiento informado en distintas etapas de la vida.
Contacto:
Correo electrónico: kalexarom@gmail.com



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