¿Las bacterias te dicen cómo dormir?
- Fernanda Paola González Loza
- 28 jul
- 4 min de lectura
Actualizado: hace 6 días
Conoce cómo nuestros hábitos influyen en la microbiota intestinal y en la calidad del sueño.
¿Qué es la microbiota?
Usualmente las personas tendemos a pensar que las bacterias son malas, que nos enferman, pero ¿Te has preguntado alguna vez si esto es cierto? Pues déjame contarte que esto es totalmente falso, existe un conjunto de microorganismos en nuestro cuerpo llamado microbiota, estos microorganismos tienen un comportamiento simbiótico con las células humanas, es decir, son imprescindibles para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, mantienen un importante diálogo con el sistema inmune y tienen funciones homeostáticas que condicionan nuestra salud. Pero ¿Qué tienen que ver las bacterias con la calidad de nuestro sueño?
En la última década, científicos alrededor del mundo se han dedicado a investigar la relación de estos microorganismos a través de un conjunto de pruebas que profundizan en la relación simbiótica entre la microbiota intestinal y la delicada regulación de los patrones de sueño.

¿Qué le provoca a nuestro cuerpo el dormir mal?
Los trastornos del sueño son un problema global de salud pública y tienen un diagnóstico diferencial muy amplio ¿Alguna vez te has quedado despierto hasta tarde estudiando para un examen? ¿Conoces a alguien que por estrés del trabajo o de su vida personal no duerme bien? ¿Repones las horas de sueño perdidas durmiendo más al día siguiente? Déjame decirte que un sueño insuficiente o no reparador puede interferir con el funcionamiento físico, mental, social y emocional normal.
“Los trastornos del sueño son comunes tanto en adultos como en niños. Sin embargo, los niños con trastornos del sueño pueden presentar síntomas diferentes a los de los adultos.”
El sueño es una necesidad fisiológica como el respirar, sin embargo, el estilo de vida actual promueve la falta crónica de sueño, provocando problemas en nuestra salud un ejemplo de ello son los ataques de pánico, ansiedad y depresión. La falta de sueño provoca el deterioro de las funciones cerebrales, así como trastornos cardiovasculares, aumentando el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades metabólicas.
Las bacterias pueden ser clave para el sueño
La microbiota intestinal que incluye a las bacterias, hongos y virus, desempeña un papel en la modulación de la respuesta de nuestro sistema inmune, en la absorción de los nutrientes y el metabolismo de los seres humanos. La microbiota es uno de los principales proveedores de neurotransmisores y neuromoduladores, sustancias químicas fundamentales en la función cerebral. Por ejemplo, bacterias como Lactobacillus y Bifidobacterium producen GABA, un neurotransmisor importante para la regulación del sueño, cuya disminución se ha asociado con insomnio y depresión.

El ritmo de vida acelerado actual, caracterizado por alteraciones en la exposición a la luz por el uso de dispositivos móviles, el ruido, el trabajo por turnos, el consumo de comida rápida y el uso de medicamentos, puede desajustar el ritmo circadiano y la homeostasis (equilibrio) del organismo. Un cambio significativo en la composición y cantidad de la microbiota intestinal puede dar lugar a disbiosis, una condición que afecta a diversas funciones corporales que conllevan a desarrollar enfermedades y trastornos del sueño.
Debido a esta estrecha relación entre microbiota y sueño, resulta relevante considerar estrategias no farmacológicas dirigidas a restaurar el equilibrio fisiológico. En este contexto, la higiene del sueño emerge como una herramienta potencial, ya que la adopción de hábitos adecuados de descanso, alimentación y exposición a la luz puede contribuir tanto al mantenimiento del ritmo circadiano como a la estabilidad de la microbiota intestinal.
¿Cómo podríamos mejorar nuestra higiene del sueño?
La higiene del sueño nos ayuda a saber cuáles son aquellos comportamientos modificables que pueden utilizarse para promover la calidad del sueño y mejorar su duración. Algunas de las estrategias que podrían ayudar a mejorar nuestra salud intestinal y nuestra calidad del sueño son:
Evitar siestas diurnas de dos horas o más.
Acostarse a la misma hora todos los días.
Levantarte de la cama a la misma hora todos los días.
Una cama cómoda y dormitorio confortable (temperatura, luz y ruido).
Dieta balanceada.
Evitar hacer ejercicio al menos una hora antes de dormir.
Evitar el tabaco, alcohol y cafeína durante las 4 horas previas a acostarse.
Suplementación supervisada por un médico con probióticos.

Cuando nos dicen que “El intestino nuestro segundo cerebro” ya no parece una frase tan absurda, puesto que diversos grupos científicos se han dedicado a investigar al eje “microbiota-intestino-cerebro” para lograr resolver las diversas preguntas y patologías que surgen de nuestros hábitos al comer y al dormir.
En conjunto la evidencia sugiere qué hay una relación entre la microbiota intestinal y el sueño. El estilo de vida moderno, la alimentación inadecuada ya hábitos de sueño irregulares contribuyen al desequilibrio de nuestro organismo. Por ello, debemos considerar implementar estrategias que nos permitan mantener una microbiota saludable, por lo que una higiene del sueño adecuada resulta una atractiva alternativa para mejorar la calidad del descanso y del bienestar general.
Referencias:
De Pasquale, C., El Kazzi, M., Sutherland, K., Shriane, A. E., Vincent, G. E., Cistulli, P. A., & Bin, Y. S. (2024). Sleep hygiene - What do we mean? A bibliographic review. Sleep medicine reviews, 75, 101930. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2024.101930
dos Santos, A., & Galiè, S. (2024). The Microbiota–Gut–Brain Axis in Metabolic Syndrome and Sleep Disorders: A Systematic Review. Nutrients, 16(3), 390. https://doi.org/10.3390/nu16030390
Gupta, C. C., Sprajcer, M., Johnston-Devin, C., & Ferguson, S. A. (2023). Sleep hygiene strategies for individuals with chronic pain: a scoping review. BMJ open, 13(2), e060401. https://doi.org/10.1136/bmjopen-2021-060401
Matenchuk, B. A., Mandhane, P. J., & Kozyrskyj, A. L. (2020). Sleep, circadian rhythm, and gut microbiota. Sleep medicine reviews, 53, 101340. https://doi.org/10.1016/j.smrv.2020.101340
Sejbuk, M., Siebieszuk, A., & Witkowska, A. M. (2024). The Role of Gut Microbiome in Sleep Quality and Health: Dietary Strategies for Microbiota Support. Nutrients, 16(14), 2259.
Tofani, G. S. S., Leigh, S. J., Gheorghe, C. E., Bastiaanssen, T. F. S., Wilmes, L., Sen, P., Clarke, G., & Cryan, J. F. (2025). Gut microbiota regulates stress responsivity via the circadian system. Cell metabolism, 37(1), 138–153.e5. https://doi.org/10.1016/j.cmet.2024.10.003
