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MurciƩlagos y entornos invisibles en la ciudad

Si alguna vez te has preguntado cómo los entornos invisibles que generan nuestras ciudades, como la luz artificial, el ruido o los campos electromagnéticos, afectan a la fauna nocturna, especialmente a los murciélagos, aquí encontrarÔs una explicación basada en ciencia actual y en una perspectiva biológica y biofísica.


El texto que aquí se presenta combina divulgación accesible con bases científicas, y pretende abrir la conversación sobre cómo la tecnología y la vida silvestre pueden coexistir en ciudades mÔs conscientes.


murciƩlagos volando en cielo nublado

La noche en la ciudad y el rol de los murciélagos 


La vida urbana no solo transforma el paisaje visible, tambiƩn moldea los entornos invisibles donde la fauna se adapta o desaparece. Uno de esos entornos es el electromagnƩtico, un componente cada vez mƔs presente y menos comprendido de nuestras ciudades.


Al caer la noche, mientras la mayoría de las personas se resguardan en sus hogares, las ciudades despiertan a otro ritmo. Entre el bullicio del trÔfico, el resplandor de farolas, los anuncios luminosos y el murmullo lejano de la música nocturna, hay seres que inician su jornada: los murciélagos. Estos mamíferos alados, a menudo temidos e incomprendidos, vuelan entre parques y avenidas desempeñando funciones vitales que casi siempre pasan desapercibidas. 


calle de ciudad rĆŗstica de noche

Beneficios ecológicos de los murciélagos 


Al devorar miles de insectos cada noche, evitan que plagas agrícolas o urbanas se descontrolen; al visitar flores, contribuyen a la polinización de plantas que sostienen ecosistemas enteros; al dispersar semillas, promueven la regeneración de bosques. Son, en pocas palabras, aliados invisibles de nuestra vida cotidiana.


Aunque recibimos todos estos beneficios, hemos construido un paisaje urbano que no siempre les favorece. Las luces que nunca se apagan, los ruidos que saturan el ambiente, el aire contaminado que respiramos y la constante reducción de Ôreas verdes se convierten en obstÔculos para su supervivencia.



Murciélago volando sobre un cielo claro, alas extendidas. Ramas de Ôrboles en el fondo. Tonos marrones y grisÔceos. Sensación de libertad.

Presiones urbanas sobre los murciélagos 


  • Luz artificial: La luz artificial, por ejemplo, actĆŗa como una frontera invisible: mientras que algunas especies aprovechan la abundancia de insectos que se acumulan en torno a las farolas, otras evitan esas zonas iluminadas porque incrementan el riesgo de depredación. AsĆ­, lo que para un murciĆ©lago pipistrelo representa un banquete fĆ”cil, para un murciĆ©lago de herradura significa un terreno prohibido.

  • Ruido urbano: El ruido urbano aƱade otra capa de complejidad: el sonido de motores, bocinas y mĆŗsica en alto volumen interfiere con la ecolocalización, ese sonar natural que les permite orientarse y cazar.

  • Contaminación del aire: El aire contaminado tampoco es un asunto menor: estudios han demostrado que la exposición prolongada a partĆ­culas finas reduce la capacidad de oxigenación, un costo fisiológico que compromete su rendimiento nocturno.

  • Contaminación electromagnĆ©tica: A estas presiones se suma una amenaza silenciosa y casi inadvertida: la contaminación electromagnĆ©tica.Ā La energĆ­a electromagnĆ©tica se propaga en forma de ondas y puede clasificarse en radiación ionizante (como los rayos X o gamma) y no ionizante (como las ondas de radio, microondas o seƱales de telefonĆ­a). La intensidad de estos campos se mide en voltios por metro (V/m) o microteslas (µT), y su regulación suele guiarse por el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), que busca mantener la exposición tan baja como sea razonablemente posible.

    Ā 

Evidencias de efectos en la actividad de murciƩlagos


¿Qué significa convivir con este entorno invisible para los murciélagos? Los primeros indicios apuntan a impactos relevantes. En zonas urbanas, los niveles promedio de exposición varían entre 0.1 y 6 V/m, dependiendo de la distancia a las fuentes emisoras. En Escocia se documentó una disminución significativa de la actividad de murciélagos en las cercanías de instalaciones de radar, donde los campos eléctricos superaban los 2 V/m (Nicholls y Racey 2007). Experimentos controlados mostraron que la simple activación de radares portÔtiles bastaba para reducir la actividad de forrajeo, aun sin cambios en la abundancia de insectos, lo que sugiere un efecto directo de la radiación (Nicholls y Racey 2009). 


Esquema del espectro de radiación electromagnética con ejemplos de fuentes urbanas y especies de murciélagos (Artibeus jamaicensis, Nyctalus plancyi y Eptesicus fuscus). Imagen ilustrativa elaborada por los autores con apoyo de inteligencia artificial (ChatGPT y DALL·E, modelo GPT-5, OpenAI, 2025). 
Esquema del espectro de radiación electromagnética con ejemplos de fuentes urbanas y especies de murciélagos (Artibeus jamaicensis, Nyctalus plancyi y Eptesicus fuscus). Imagen ilustrativa elaborada por los autores con apoyo de inteligencia artificial (ChatGPT y DALL·E, modelo GPT-5, OpenAI, 2025). 

Interferencia en la orientación magnética 


El fenómeno adquiere mayor relevancia al considerar que varias especies utilizan el campo magnético terrestre como brújula interna. Murciélagos como Nyctalus plancyi o Eptesicus fuscus pueden detectar variaciones extremadamente sutiles en el campo geomagnético y orientarse con base en ellas (Holland et al. 2006; Wang et al. 2007). Si los campos electromagnéticos artificiales interfieren con estas señales naturales, el resultado podría ser desorientación, desvío de rutas migratorias o dificultad para hallar refugios.


Posibles efectos fisiológicos


AdemÔs de los efectos en la orientación, se han descrito posibles consecuencias fisiológicas. La exposición prolongada a radiación no ionizante podría inducir estrés oxidativo, alterar niveles hormonales o modificar la respuesta inmune (Blanca et al. 2023a, 2023b). También se ha observado que algunas especies evitan Ôreas con alta radiación, reduciendo así su espacio vital (Froidevaux et al. 2023). Aunque la evidencia sigue siendo limitada, la tendencia es clara: los campos electromagnéticos pueden actuar como un factor de estrés adicional en ambientes urbanos.




VacĆ­os de conocimiento y nuevos desafĆ­osĀ 


Los vacíos de conocimiento siguen siendo amplios. La mayoría de los estudios sobre contaminación electromagnética se han realizado fuera de contextos urbanos, por lo que aún falta evaluar cómo interactúan estas ondas con otras presiones ambientales, como la luz artificial o el ruido. A ello se suma la escasez de mediciones sistemÔticas en refugios y corredores de vuelo, así como la necesidad de estudios que analicen los efectos acumulativos a largo plazo (Levitt et al. 2022; Bektas et al. 2021).


Planificación urbana y soluciones preventivas 


Frente a esta incertidumbre, la planificación urbana puede desempeƱar un papel crucial. Evitar la instalación de antenas o radares cerca de parques, corredores verdes y refugios de murciĆ©lagos serĆ­a una medida preventiva sencilla pero efectiva. Asimismo, incorporar mediciones de radiación electromagnĆ©tica en los estudios de biodiversidad urbana y promover espacios con baja iluminación y ruido contribuirĆ­a a crear ā€œcarreteras nocturnasā€ seguras para la fauna. Visualicemos un parque con Ć”rboles altos, luces suaves y un entorno tranquilo: un refugio no solo para los murciĆ©lagos, sino para toda la vida nocturna.



Sendero curvo en un bosque de altos Ɣrboles con hojas verdes brillantes. Luz solar crea sombras en el suelo. Ambiente tranquilo.

Murciélagos urbanos: un símbolo de resiliencia   


A pesar de las amenazas, los murciélagos urbanos son un símbolo de resiliencia. Han aprendido a adaptarse a las luces, los ruidos y, posiblemente, a los niveles actuales de radiación. Su presencia nos recuerda que la vida silvestre puede coexistir con la tecnología, siempre que actuemos con responsabilidad y conocimiento. La contaminación electromagnética es un reto emergente, pero también una oportunidad para rediseñar nuestras ciudades de forma mÔs consciente y sustentable. 

Cuidar a los murciélagos urbanos es cuidar el equilibrio invisible que sostiene nuestras ciudades. Comprender y mitigar los efectos de la contaminación electromagnética es un paso necesario hacia urbes donde la tecnología y la naturaleza puedan coexistir en armonía. 

La presencia de murciélagos en las ciudades nos recuerda que incluso los entornos mÔs industrializados dependen de equilibrios invisibles para sostener la vida. Comprender cómo la contaminación electromagnética altera estos delicados sistemas es un paso esencial hacia una convivencia mÔs responsable. Solo al reconocer nuestros impactos podremos construir urbes donde tecnología y naturaleza crezcan en armonía. 


Murciélago volando en primer plano, rodeado de otros murciélagos. Fondo anaranjado iluminado dramaticamente, creando una atmósfera misteriosa.

Referencias:


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