Encefalopatía hepática: manifestaciones clínicas, diagnóstico y tratamiento
- Aldair Enrique Hernández Hernández

- hace 6 días
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La encefalopatía hepática (EH) es una enfermedad que afecta el funcionamiento cognitivo, conductual y motor, con consecuencias como el deterioro de la memoria, la disminución de la atención, los trastornos del sueño, la disfunción psicomotora e incluso conduce a quienes la padecen al coma. Además, afecta actividades cotidianas, disminuye la capacidad del aprendizaje y, por lo tanto, reduce la calidad de vida de quienes la padecen.
La EH se clasifica en A, B y C según el tipo de enfermedad hepática que la promueve y su mecanismo patológico. También puede hacerse una distinción dependiendo de la frecuencia con la que se presenta; episódica (eventos aislados), recurrente y persistente. Por otra parte, cuando los síntomas son notables, se le denomina EH manifiesta y cuando los síntomas no lo son, se le llama EH encubierta.

Señales de alerta
Los síntomas de la EH varían desde manifestaciones leves hasta episodios graves. En etapas tempranas, es común que los pacientes presenten dificultad para concentrarse, cambios en el estado de ánimo o alteraciones en los patrones de sueño. A medida que la enfermedad progresa, aparecen signos más evidentes, como desorientación, lenguaje lento o incoherente y hasta temblores en las manos. Posteriormente, en casos severos, la EH puede llevar a somnolencia profunda e incluso al coma de los pacientes. Debido a esta progresión (a veces imperceptible por presentarse en diferentes episodios), el reconocimiento temprano de los síntomas resulta fundamental para evitar complicaciones mayores.
Si una persona que presenta alguna enfermedad hepática experimenta síntomas como confusión repentina, dificultad para despertar o un comportamiento inusual, es necesario comunicarse de inmediato con el profesional de la salud más cercano o acudir a una sala de emergencias.

Vivir con encefalopatía hepática
Los pacientes con EH manifiestan características físicas y bioquímicas encontradas también en la insuficiencia hepática crónica, como desgaste muscular; coloración amarillenta de la piel y, en ocasiones, de los ojos; acumulación de líquido en el abdomen; enrojecimiento de las palmas de las manos; hinchazón por acumulación de líquido en las piernas; venas pequeñas visibles con forma de araña en la piel y olor fuerte en el aliento. Algunos signos neurológicos son lentitud en los movimientos, temblor involuntario de las manos, reflejos exagerados o más intensos de lo normal, rigidez anormal del cuerpo con extensión de brazos y piernas y pérdida de fuerza o movimiento en un lado del cuerpo.
En México, según el INEGI, en el año 2025, las enfermedades del hígado ocuparon la cuarta causa de mortalidad a nivel nacional, reportando 28,383 muertes en total. El estado de Veracruz se ha posicionado en tercer lugar, con más casos de cirrosis hepática (CH) alcohólica, sólo por debajo del estado de México y Puebla. La EH suele ser consecuencia de esta enfermedad, presente en el 41 % de pacientes con CH descompensada, lo que conduce a hospitalizaciones repetidas, deterioro en la calidad de vida y aumento en las tasas de mortalidad, pues los mecanismos subyacentes específicos siguen sin estar claros.

Diagnóstico, tratamiento oportuno y prevención
El diagnóstico de la EH contempla un análisis integral del paciente que incluye sus antecedentes médicos, signos y síntomas, consumo de medicamentos y los resultados de los estudios sanguíneos, sobre todo el perfil hepático, entre otras evaluaciones.
Cuando la EH se detecta a tiempo, se puede tratar. Saber por qué se produjo y tratar la causa subyacente es una parte clave del tratamiento. Actualmente, medicamentos como la lactulosa, la rifaximina, la L-ornitina L-aspartato (LOLA) y los laxantes de polietilenglicol son utilizados ampliamente para su tratamiento, estos compuestos buscan disminuir la incidencia de los episodios que se presentan, aunque a la fecha no existe un medicamento exclusivo o único para tratar este padecimiento.
Las probabilidades de padecer EH disminuyen considerablemente al mantener un buen estado de salud. Algunas formas de prevenir esta complicación son:
Tomar los medicamentos recetados según las indicaciones
Asegurar un consumo adecuado de proteínas con apoyo de un profesional
Evitar el alcohol
Usar sedantes y opioides solo bajo supervisión médica
Mantenerse hidratado
Evitar el estreñimiento
Tratar las infecciones en cuanto aparezcan
Acudir a controles regulares para detectar enfermedades hepáticas
Conclusión
La EH es un problema de salud que, aunque sus manifestaciones pueden ser sutiles en etapas iniciales, compromete seriamente la calidad de vida de los pacientes. En México, es fundamental reconocer sus signos de alerta y fomentar el diagnóstico oportuno debido al problema de salud pública que representan las enfermedades hepáticas. La difusión de información clara y accesible sobre esta enfermedad no solo contribuye a generar nuevos conocimientos, sino que también ayuda a visibilizar factores que pueden promover más episodios, lo que permite promover una detección temprana y mejorar el pronóstico de quienes la padecen.
Referencias:
Instituto Mexicano del Seguro Social. (2013). Diagnóstico y tratamiento de encefalopatía hepática en el adulto. Guía de Práctica Clínica.
Mayo Clinic Staff. (2025, mayo 31). Hepatic encephalopathy. Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hepatic-encephalopathy
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026). Estadísticas de defunciones registradas (EDR) 2026: reporte de resultados 6/26. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/edr/edr2025_ene-sep_RR.pdf
Sobre las y los autores:
Aldair Enrique Hernández Hernández es estudiante del doceavo semestre de Química Farmacéutica Biológica región Xalapa. Cuenta con cursos de actualización en el área Biomédica. Actualmente desarrolla su proyecto de tesis en el área biomédica, particularmente en bioquímica clínica relacionada con la encefalopatía hepática. Ha realizado labores de divulgación científica desde hace 3 años.
Dra. Minerva Hernández Lozano es Química Farmacéutica Biólogica con estudios de Maestría y Doctorado en Neuroetología por la Universidad Veracruzana. Profesora de tiempo completo adscrita a la Facultad de QFB región Xalapa, pertenece al SNI y cuenta con perfil PRODEP. Es Coordinadora de la academia de Farmacia, Internacionalización y líder del Cuerpo Académico en consolidación de Ecología, Farmacología y Terapéutica de Recursos Naturales y Compuestos Bioactivos (UV-CA-590). Fue candidata por el COVEICYDET para recibir la Medalla “Heberto Castillo Martínez” (2019) y por la Universidad Veracruzana para el premio “Innovación Educativa de la ANUIES” (2024). Desarrolla la línea de investigación Etnofarmacología y Farmacia Social. Ha realizado divulgación científica desde 1996, coordinado proyectos de innovación y el diseño de cursos en línea.
Dr. Marcos Fernando Ocaña Sánchez es Químico Farmacéutico Biólogo, Maestro en Neuroetología y Doctor en Ciencias Biomédicas por la Universidad Veracruzana. Es profesor por asignatura en la Facultad de QFB y de Bioanálisis región Xalapa. Desarrolla la línea de investigación relacionada con la evaluación de productos farmacológicos en modelos murinos de encefalopatía hepática. Ha realizado actividades de divulgación de la ciencia, así como el diseño de cursos en línea.
QFB. Yeyetzy Citlaly Cano Callejas es Química Farmacéutica Bióloga y estudiante de posgrado en la Universidad Veracruzana. Se desempeña como docente en las áreas de Neurociencias e histología en nivel superior. Su formación se ha enfocado en el área biomédica, particularmente en el estudio de alteraciones neurobiológicas asociadas a la encefalopatía hepática. Actualmente desarrolla su proyecto de tesis utilizando modelos animales, integrando análisis bioquímicos y conductuales. Ha participado en actividades de divulgación científica integrando entre investigación, docencia y comunicación de la ciencia.




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